En su ausencia, fui feliz por ratos.
En las horas que soñé con su sonrisa.
Con estar a su lado,
Con su regreso de esa aventura en la lejanía.
Y yo sonreí otra vez,
Como no lo hacía hace tantos días.
Ya no me hacía falta nada,
Para qué despertar y disipar la alegría?
Yo qué hago aquí, entonces?
Añorando cada día, las noches
Para crear la bella fantasía
De que regresa para nunca marcharse.
Si yo pudiera decirle,
No me importaría romper en llanto
Tan sólo para hacerle saber
Cuánto le extraño...
La reciprocidad, si la hay, quedará en secreto.
Y mi deseo de otra oportunidad
Se lo llevará el tiempo.
Yo dije que no desistiría en ningún momento...
Heme aquí, deseando hacer realidad... esos sueños...