jueves, 14 de junio de 2012

Buena cosa es la locura
si no rima con lo mismo,
si la letra del cinismo
no es la de la amargura.

Bueno cosa es estar loco
y desatender deberes;
malos son los alfileres
que desangran poco a poco.

Me encontraba hace diez años,
hace diez siglos, perplejo,
perdido en un mundo viejo
de espejismos tan extraños.

De pronto, los corazones
que latían en mi pecho
sucumbían al acecho
del diablo de las pasiones.

Estuve al borde de nada
y de todo, y de quién sabe.
Náufrago fui de mil naves
que asola la madrugada.

Y al fin, entre religiosos,
agnósticos, fornicarios,
suicidas, abecedarios,
y amores escandalosos

tuve razones de sobra
para engendrar otro nombre,
para volverme aquel hombre
que paga cuando se cobra.

Imbéciles con urgencia,
subversivos sin cerebro
se indignan cuando le enhebro
el culo a su inteligencia.

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